¿Qué significa ser de Cristo?

El apóstol Pablo fue encarcelado, golpeado, y amenazado por seguir a Jesús. Pero aun despúes de todo, todavía decía que quería conocerlo y servirlo más. Se dio a sí mismo a Jesucristo. Era de Jesús y quería que otros hicieran lo mismo. Pero, ¿qué significa ser de Jesucristo?

Ser de Cristo significa tener una relación con Cristo. 
Pablo describió su relación con Cristo en esta manera. “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí” (Gal. 2:20). Pablo describe una relación maravillosa – una que cada persona puede tener con Jesucristo.

Podemos tener una relación con Cristo porque él nos amó primeramente y se entregó a sí mismo por nosotros. En este hecho grandioso, Jesús hizo posible el perdón de nuestros pecados. Cualquier persona puede venir a Cristo por creer y ser bautizado en él. Antes de ser un cristiano, a Pablo le preguntaron, “Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate, y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre” (Hech. 22:16).

Ser de Cristo significa seguir a Cristo. 
La Biblia describe la relación entre Cristo y su pueblo (cristianos):

  • Cristo es el rey y su pueblo, el reino (Mt. 16:18-19; 1Pe. 2:9-10).
  • Cristo es el marido y su pueblo, la esposa (Efe. 5:21-33).
  • Cristo es el pastor y su pueblo, el rebaño (Jn. 10:14).
  • Cristo es la cabeza, y su pueblo, el cuerpo (Efe. 1:22-23).

Todas las descripciones comparten una idea general: cristianos siguen las instrucciones y la autoridad de Cristo. La nación oye los mandamientos del rey. La mujer está sujeta a su marido. Las ovejas escuchan la voz del pastor. El cuerpo toma instrucciones de la cabeza. Entonces, ser de Cristo significa que el cristiano sigue a Cristo, oyendo y obedeciendo sus palabras.

Ser de Cristo significa seguir a Cristo solamente. 
Jesús dijo “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Jn. 14:15). A causa de nuestro amor por él quien murió para nosotros, lo seguimos y lo obedecimos. Pero también significa amar y obedecer a Cristo y a nadie más. Piense, cuando un ciudadano de un reino obedece a otro rey, esto se llama traición. Cuando una mujer sigue a otro hombre, esto se llama infidelidad.
Cuando el cuerpo físico no toma instrucciones de la cabeza (la mente), esto se llama un problema médico bien serio.

En su primera carta a los Corintios, Pablo les escribió a personas que habían dado su lealtad a otros hombres: “Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo cierto soy de Pablo; pues yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿ó habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?” (1Co. 1:12-13). Aquellos cristianos decían que eran de Pablo, Apolos, y Cefas. El punto de Pablo es que un cristiano es de Cristo y de Cristo solamente.

Si somos de Cristo, nuestra lealtad espiritual es para él solamente – no para hombres ni organizaciones religiosas. Lamentable, hoy, algunos se llaman cristianos, pero se amarran a las enseñanzas de hombres pocos inspirados. Por ejemplo, Luteranos siguen las enseñanzas de Martin Lutero. Católicos siguen las enseñanzas del Papa. Algunos, hoy, dicen que son de Cristo, pero dan su lealtad a sectas o denominaciones hechas por hombres. Algunos dicen, “Soy un cristiano, pero también soy un bautista,” o “Soy un cristiano, pero también soy un pentecostal.”

Esto no es lo que Dios planeó para su pueblo. Lea el Nuevo Testamento y verá que los cristianos bajo la dirección de los apóstoles de Jesús no eran de ninguna denominación. Eran simplemente cristianos y eran simplemente de Cristo. Podemos hacer lo mismo hoy por leer la Biblia para nosotros mismos y por hacer sencillamente lo que dice. Soy de Cristo. ¿Sea usted de él también?

David Raif
david.raif@serdeCristo.com

 

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